martes, 22 de marzo de 2016

Girasoles para Alba (Ana R. Vivo)


Sinopsis: Alba Sanz, joven periodista de belleza poco convencional, tiene la oportunidad de su vida: un reportaje para atrapar con las manos en la masa a un capo de la mafia siciliana. Alba piensa en el espaldarazo que significará para su carrera mientras espera oculta en el armario de la suite del mafioso. Cámara en mano, asiste boquiabierta al momento en que Massimo Fabrizzi, el poderosísimo jefe de las familias de Palermo, llega a su suite para relajarse tras un largo día. Pero no está preparada para lo que va a ver. Massimo es altísimo, atlético, fuerte, peligroso… condenadamente sexy. Sus ojos grises parecen de hielo, parecen mirarla fijamente, parecen atravesar su escondite… Y al final Massimo la descubre. De pronto, se ve a punto de ser secuestrada por la peligrosa familia de Palermo, que está gobernada por un jefe implacable y seductor. Los acontecimientos se van sucediendo y Alba deberá ayudar a la familia Fabrizzi a cambio de su libertad: todos deben creer que es la prometida de Massimo. Alba no sabe qué hacer, siempre se ha sentido ligeramente torpe y, desde luego, no es tan alta ni tan delgada como las supermodelos que suelen acompañar a don Fabrizzi. ¿Qué es lo que se espera de ella? ¿Podrá interceder ante los enemigos de la familia? ¿Será capaz de llevar a cabo tan importante misión?

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(Spoilers alert!!!)


Últimamente no tengo mucha suerte con la novela romántica, o por lo menos eso parece. 

Esta novela cuenta la historia de Alba, una chica que aunque patosa y no muy agraciada (según piensa ella de sí misma) es capaz de conseguir que una isla italiana entera hable español. Sí, como lo leéis. 

No, no he estado bebiendo y he confundido los géneros literarios. 

Que no, que ésto no es ciencia ficción.

Alba es periodista, su jefe le encarga un reportaje que básicamente supone tener que espiar a un capo siciliano (¡nada más y nada menos!). La muchacha es más torpe que un guardagujas, no sale de una para meterse en otra. El espionaje le sale mal, la pillan y por ciertos motivos acaban  casi obligándola a hacerse pasar por la novia del mafioso. Pero no importa, ella acepta sin pensárselo. No sabemos si porque es realmente boba o porque el chico en cuestión tiene más músculos que pañuelos rojos hay en los San Fermines. El caso es que se la llevan para Sicilia, donde misteriosamente todo el mundo habla español. No me negaréis que es un enigma digno de salir en Cuarto Milenio. A lo mejor es que en la isla es el segundo idioma oficial para la mafia.

El motivo, supuestamente, de que ella consienta fingir estar locamente enamorada del bombón italiano es porque otro capo mafioso quiere matarla. La mejor medida de protección contra un capo es otro capo, obvio. Pero toda esta idea está cogida con los pelos y es una justificación muy pobre. El personaje de Massimo, (el mafioso guapetón), me gustó bastante al principio, pero después va perdiendo fuelle. Hay muchas escenas con la familia en la que ella está presente pero en realidad te das cuenta que no pinta nada ahí y que la autora la introduce para que nos podamos enterar de lo que hablan (todo en español, por supuesto).

Aparentemente hay química entre los dos, aunque opino que es muy forzada. Él no parece echarle mucha cuenta a ella, pero se ve que le gusta la chica. Será que es un amor disimulado: te quiero cuando no me miras. Creo que la escritora intenta desarrollar un tipo de atracción en la que el personaje masculino trata de resistirse a ese amor por alguna razón, pero aquí no convence mucho. 

Después de que Alba se vea envuelta en varias situaciones, meteduras de pata, diferentes vicisitudes y un secuestro, llegamos al final que acaba en dos segundos. Lo siento, no me gustan los libros que terminan repentinamente y sucede todo muy rápido. ¡Si llevamos todo el libro esperando saber como acaba! No puedes contar el desenlace de una narración de manera tan breve. Se queda incompleta.

La historia es buena y tiene potencial, pero la autora no le saca partido. El desarrollo de la trama es correcto, pero se podría haber extraído mucho más de los personajes. Alba es demasiado lela, inocente e ingenua. No alcanzo a comprender como ha podido llegar a ser periodista. Yo no la ponía ni a dar el tiempo. Volviendo a la novela, tiene algún momento cómico, te entretiene, pero hay varios fallos que te hacen pensar que la autora se pone a escribir y no vuelve nunca atrás a lo escrito, y se encuentran situaciones que no concuerdan. La historia comienza bien pero a medida que vas leyendo se va desinflando.

Quedo pendiente de que alguien, experto en el tema, me confirme lo del idioma en la isla de Sicilia. Por favor. No puedo seguir viviendo con esta duda.

1 comentario:

  1. A mi me gustó bastante la novela, ya que la idea es muy buena, pero había palabras que me chirriaban mucho por extrañas y rebuscadas. Aparte que la historia podía haber dado mucho más de sí y el detalle de todos los sicilianos hablando español, jovenes y mayores. Harlequín tampoco se libra, ya que erratas tiene unas cuantas.
    Saludos, Jane!

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