sábado, 2 de abril de 2016

La chica del tren (Paula Hawkins)



Sipnosis: ¿Estabas en el tren de las 8.04? ¿Viste algo sospechoso? Rachel, sí. Rachel toma siempre el tren de las 8.04 h. Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas… y la misma parada en la señal roja. Son solo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su terraza. Siente que los conoce y se inventa unos nombres para ellos: Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya. Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente. ¿Y si Jess y Jason no son tan felices como ella cree? ¿Y si nada es lo que parece? Tú no la conoces. Ella a ti, sí.

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(Spoilers alert!!!)


¡Qué pedazo de libro! (Buen comienzo para que sigáis leyendo, ¿eh?). Tenemos aquí un thriller que te atrapa y engancha desde el principio. 

Rachel, la protagonista, no levanta cabeza desde su divorcio hace dos años. Ha perdido su trabajo y bebe como un cosaco. Al principio sientes bastante empatía por ella cuando te enteras de su situación y piensas que en su lugar estarías igual de destrozado. Pero con el tema de la bebida llega un momento en que te cansa de que vaya todo el tiempo haciendo eses por la calle. ¿Es que esta chica no se da cuenta que su ex no quiere saber nada de ella? 

Hace creer a su compañera de piso que sigue trabajando, y todos los días coge el tren que la lleva a Londres (el gasto en billetes de tren debería haberla hecho recapacitar desde luego, que ésto es Inglaterra). Es desde ese tren donde se fija en una pareja que vive en una casa cuyo patio trasero da a las vías del tren. Da la casualidad, que esa casa está en la misma calle en la que vivía ella con su ex. Sí, lo sé, estaréis pensando que vaya coincidencia y quizás sí es un punto flojo de la historia, pero creo que la autora lo compensa con creces más adelante.

Su vida se complica aún más cuando desde el tren ve algo en la casa de la pareja que la hace enfadar. Ella ha idealizado a estas dos personas, piensa que son la pareja perfecta. Lo que ella habría querido tener con su ex marido. Sigue sin enterarse que su ex pasa de ella. ¡Si se ha vuelto a casar! Pero aquí es cuando la historia se pone interesante.

El libro está escrito en primera persona, pero no sólo desde el punto de vista de Rachel, también leemos lo que piensan y hacen las otras dos mujeres que aparecen en el libro. Eso hace que la narración sea fácil de seguir. Siempre he pensado que en las historias contadas en primera persona, el lector se perdía muchas cosas que acontecían a los otros personajes. Aquí la escritora hace un gran trabajo en ese aspecto y la historia realmente se convierte en un thriller auténtico, lleno de suspense, con muchas situaciones y hechos que no conseguimos descifrar. Consigues ir atando cabos por palabras de una persona, los recuerdos de otra, un pensamiento de la tercera... Aunque en realidad, lo que de verdad lo vuelve todo confuso es la mente de Rachel, que debido al alcohol está sumida en una espesa niebla. No es capaz de recordar nada de los momentos en que se encuentra ebria (y son muchos). Conforme pasas las páginas, vas ansiando que Rachel consiga recuperar la memoria, sacar a la luz la información que está enterrada en su mente, porque es la única forma de averiguar qué es lo que en realidad ocurrió.

Encontramos relaciones desastrosas, obsesiones, psicópatas, personas inestables, un asesinato, una alcohólica, trenes que van y que vienen, y un pelirrojo que pensé que tendría más protagonismo en la historia. Es verdad que en varias ocasiones a lo largo del libro te dan ganas de pegarle dos sopapos a la protagonista, y también sorprende un poco su actitud al final. No te esperas que actúe de la forma en que lo hace. ¿Pues no era una mujer alcoholizada y débil? Lo que le hace a la muchacha estar un par de días sin beber...

Incluso con estos pequeños detalles, es una buena historia. La autora consigue que sientas y padezcas todo por lo que pasa Rachel, te mete en la trama y lo vives (aunque te canses de tanto gin-tonic). En algunos puntos me ha recordado a las maravillosas novelas de Agatha Christie, página tras página intentando encontrar una pista para saber quién es el asesino (con todos mis respetos a la Sra. Christie que siempre será la reina del suspense).

Punto final: la sargento Riley es insoportable, que lo sepáis.



2 comentarios:

  1. Felicidades por el blog! Estoy contigo en que lo verdaderamente interesante son esos puntos de vista de los tres personajes femeninos. Lo leí en dos ratos, es una historia que engancha y quieres llegar al final como sea. Y eso que la historia me recuerda mucho a las pelis de antena 3 que ve mi madre, jejey, pero me gustó mucho.

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  2. Sin duda es un libro que te engancha porque quieres saber qué pasó. Sobre lo de las películas, no entraré en materia... ;-)

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