miércoles, 7 de septiembre de 2016

Los crímenes azules (Enrique Laso)


Sinopsis: Los cadáveres de dos jóvenes hallados en la orilla de un lago de forma casi simultánea. Un condado cuyos habitantes guardan oscuros secretos. Un prometedor agente especial de la Unidad de Análisis de Conducta del FBI asignado al caso. Un crimen sin resolver similar acaecido casi dos décadas antes... Sumérgete en una intrincada investigación que hará las delicias de los amantes del género.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

(Atención: Spoilers Alert!!!)


Una amiga me lanzó un desafío hace unos meses: encontrar una autora española de romántica que me gustara. Insiste en que tengo que darle la oportunidad a escritores nacionales. Hasta el momento no he tenido mucha suerte, así que he decidido cambiar de género. Éste es el primer libro de este autor que leo. Ha estado entretenido, me ha gustado.

Ethan es un agente del FBI que pertenece a la misma unidad que los chicos de Mentes Criminales (la serie), al que designan un caso de doble asesinato en un pequeño condado del estado de Kansas. El chico, al parecer, es un genio que transpira inteligencia por cada poro de su piel. En el FBI tienen muchas esperanzas puestas en él porque resolvió el caso de un asesino en serie él solito allá en Detroit (que ya sabemos que se ha convertido en una ciudad bastante chunga). El muchacho llega a Kansas con su equipo y comienzan a investigar.

Al principio el libro me enganchó, me encanta la novela negra y policíaca, así que tener entre manos dos asesinatos sin resolver resulta muy atrayente para mi mente inquieta. Pero averigüé quién era el asesino desde el principio, y eso fue para mí muy decepcionante. No sé qué me hizo verlo tan claro, quizás el escritor le da a ese personaje un protagonismo excesivo... o tal vez yo soy tan lista como Ethan (¡JA!).

Los personajes del libro están bien conseguidos, son las típicas personas que te encontrarías en ese tipo de pueblo de zonas rurales.  Esperaba más intriga y que la trama se complicara, teniendo varios sospechosos era de esperar que la investigación se enredara un poco, pero van quedando descartados al poco de encontrar indicios que los culpen. Confiaba en que surgieran secretos escabrosos, porque todos sabemos que en esos pueblos idílicos y tranquilos hay mucha basura escondida en el patio trasero. Algunas cosas salen a la luz, y sí, lo del sheriff me sorprendió bastante, pero me faltó más contenido.

El autor se centra mucho en el personaje de Ethan, cuenta muchos detalles de su vida y sus experiencias, pienso que para que consigamos entenderlo mejor. La historia está narrada en primera persona (otro libro de este tipo), por lo que sólo vemos y sentimos lo que Ethan vive. Creo que en una historia de este tipo, un thriller, se pierden muchos detalles. Como todo viene contado por él mismo, se intercalan en la historia trozos de su vida que hacen que sea a veces difícil seguir la trama de la investigación. Y seamos sinceros, ¿qué agente del FBI en plena investigación la abandona para ir a visitar la tumba de su padre en la otra punta del país? No es creíble. Aunque seguramente tendrá su explicación más adelante en la saga.

Porque este libro es el primero de una saga con este agente del FBI como protagonista. Ésto me hace pensar que quizás los libros posteriores hayan mejorado en los puntos que yo aquí encuentro flojos. 

No quiero confundir a nadie: me ha gustado el libro, ha estado bastante entretenido. Es interesante ser testigo de los entresijos de una investigación por asesinato y leer cómo funciona el FBI. Además el autor se toma la molestia de explicar al lector los métodos, programas informáticos e incluso vocabulario específico que usan los agentes de esta organización. Se le agradece el esfuerzo de no dejarnos en la ignorancia ante tantas siglas.

Creo que me ha sobrado Ethan y me ha faltado más novela negra. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario