miércoles, 2 de noviembre de 2016

Por qué me gustan las novelas románticas

Llevaba tiempo queriendo escribir sobre este tema por dos motivos. Porque soy lectora de este género y porque a la novela romántica le precede su fama... y no buena precisamente.



El género literario romántico, incluso hoy en día, no es respetado ni por las propias editoriales que publican estos libros. Siempre ha sido menospreciado por muchos (los que no lo leen obviamente) por ser algo superficial, sin calidad literaria y demasiado femenino. Esto último tomado como algo realmente malo (no voy a entrar en una batalla feminista porque no merece la pena). Para muestra os pongo un enlace a un artículo del diario 20 minutos, de hace un par de años, donde la editora del sello de romántica de Planeta en aquel entonces hacía una afirmación rotunda sobre este tema: "Es novela de género y la calidad no es lo fundamental". Esto es tan ofensivo para el género, los autores y los lectores que no entiendo cómo puede ser la editora de este tipo de libros. Pero la cuestión radica justo en los números: se publica mucha novela romántica por el simple hecho de que vende. Y mucho.

Este género ha tenido siempre un número, más o menos, permanente de fieles seguidores, mayoritariamente mujeres, aunque me consta de hombres que leen este tipo de libros, y ésto queda patente por la aparición últimamente de autores masculinos que se decantan por escribir sobre amor y otros asuntos del corazón.  Este número de fans aumentó de manera asombrosa en 2012 con la publicación (en España) del conocido libro "Cincuenta sombras de Grey" de E.L.James (la primera vez que vi el nombre de la autora pensé que era un hombre... no comments). La aparición de este libro dio lugar a que surgiera en España el subgénero "novela erótica", nunca visto antes en las librerías ya que todos los libros se catalogaban bajo "novela romántica", hubiera más amor o menos, más latigazos o menos. A raíz de este fenómeno, el género de romántica y el subgénero de erótica se han disparado tanto en ventas como en autores. La triste realidad es que la mayoría de estos libros son sucedáneos (no de cangrejos, esos para la cena) del libro de E.L. James.

Yo no leo novela erótica. 

Aunque admito que leí en su momento las sombras, la trilogía completa, para saber de qué iba la película. Yo leo novela romántica. Desde mucho antes del boom de las sombras de Grey. Llegué a ella con "Las viñas de Napa Valley", un libro de Nora Roberts, y el género me enganchó. De ella pasé a otras autoras y así fui descubriendo, poco a poco, a grandes escritores.

¿Por qué me gusta la novela romántica? Porque una novela romántica es una obra de ficción que no difiere mucho de una novela negra, un thriller, o cualquier otro bestseller. Es un libro bien escrito con unos personajes muy bien conseguidos, con frecuencia con un desarrollo psicológico profundo ya que se manejan muchos sentimientos y el autor tiene que analizar estos mismos para poder crear comportamientos coherentes de los personajes. 

Y al contrario de lo que piensan muchos, una novela romántica tiene una trama bien contada, estructurada y sobre todo documentada. Ésto nos lo encontramos mucho en las novelas románticas históricas, donde el autor ha investigado y recreado el mundo como era en la época en la que está ambientada la historia. Desde cómo iban vestidos, cómo eran las viviendas, los trabajos, la diferencia de clases, que utensilios existían ya en ese tiempo y un largo etcétera. Todo esto supone una gran labor de investigación. Como en cualquier otra novela, de cualquier otro género. La variedad de temas, así como de épocas que abarcan las novelas románticas hace que haya para todos los gustos y por eso su público es tan leal. 
Entre las características que una novela romántica suele tener están el que el amor es el eje del libro y que suelen tener un final feliz. Una historia de amor se encuentra en muchos libros que no están clasificados como novela romántica, pero en este género es sin duda el centro de la narración. La historia de amor es el ojo del huracán, y el resto de situaciones y personajes giran a su alrededor. Dependiendo del autor nos encontraremos con escenas de sexo explícitas o más sútiles pero es común su existencia porque el sexo es parte de la vida y a los lectores les encanta la tensión sexual entre los protagonistas. Sobre el final feliz, suele ser así en el 90% de los casos, y el libro que no lo tiene normalmente es porque tiene una continuación (es una saga con varios libros).

En resumen, una novela romántica no es mejor ni peor que una novela de cualquier otro género. Sobre gustos ya se sabe, y cada uno lee lo que le gusta, pero no por ello hay que desdeñar, humillar, despreciar o insultar a aquél que lee algo distinto. Y al fin y al cabo, las novelas románticas son obras maravillosas.



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