lunes, 15 de agosto de 2016

Nada que perder (Abby Calhoun)


Sinopsis: Claire al fin había conseguido ahorrar el dinero para comprar su casa, había terminado sus estudios, conseguido trabajo y el éxito profesional le sonreía. Disponía de una semana de vacaciones para encontrar la casa de sus sueños, pero un encuentro con un misterioso desconocido cambiará sus planes por completo.

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(Atención: Spoilers Alert!!!)


¿Nada que perder? Yo he perdido mi tiempo leyendo este libro. Supongo que no es un buen comienzo para esta entrada, pero he de decir que lo he expresado con delicadeza. Para que no se me tache de vulgar.

Una historia sin pies ni cabeza. Claire es una chica que se dedica al diseño de interiores, tiene un trabajo estupendo y su sueño es comprarse una casa en medio del campo (oye, cada uno tiene sus sueños y seguro que Idaho no está tan mal). Para comprarse la casa lleva ahorrando mucho tiempo y cuando cree que ya tiene suficiente dinero emprende un viaje en busca del hogar perfecto. Pero sus planes se tuercen nada más empezar la excursión.

Y aquí empiezan las incoherencias y una historia totalmente inverosímil.

La secuestra un hombre en mitad de la carretera y se la lleva a una cabaña. El tipo en cuestión quiere el dinero que ella tiene para comprar la casa. A los tres días nos enteramos con pelos y señales de la historia del chico. En esos tres días se conocen, hablan, ella consigue verle la cara y se enamoran. Repito por si no ha quedado claro: ¡en TRES DÍAS! Increíble que la chica se pregunte un par de veces si sufre el síndrome de Estocolmo... ¡sí, hija, sí lo sufres! ¡Por favor, un síndrome como una casa! Digo yo, que la gente normal se asustaría al ser secuestrada, especialmente si el delincuente porta un arma. ¿O no?

El libro está escrito en primera persona. Se confirman mis sospechas de que es la tónica general en los escritores hoy en día, aunque insisto en que así nos perdemos muchas cosas de la historia. O eso pensaba yo. En este relato la protagonista es capaz incluso de saber lo que el chico piensa y siente. Esta muchacha es una joya. Si lo del diseño de interiores no le va bien en algún momento, convertirse en vidente puede ser una buena opción a la que dedicarse.

Los primeros capítulos del libro son aburridos. La autora se recrea en descripciones que no aportan nada, como por ejemplo saber al detalle lo que la chica lleva puesto y lo que hace paso a paso desde que se levanta hasta que sale a trabajar. También se mencionan muchas marcas, ¿le pagan a la escritora por la publicidad? Está mal redactado porque a mí me sobran comas por todas partes, asimismo el vocabulario deja mucho que desear y mezcla diferentes tiempos verbales en un mismo párrafo. 

Si me adentro más en el libro podría decir que el intento de fuga de Claire es de lo más patoso que he visto en décadas. Que los personajes ahorran dinero con una facilidad pasmosa. Que la autora nos lleva de tour por los bares y restaurantes de Nueva York. Que la protagonista hace amigos con la misma facilidad que los jaramagos crecen en el campo. Que la fiesta en la cabaña es un tostón insoportable. And so on.

No me ha gustado y no lo recomiendo. Creo que incluso he perdido varias neuronas durante la lectura de este libro.

Una última pregunta: ¿qué significan las flores de la portada del libro?.


lunes, 8 de agosto de 2016

Desconexión (Neal Shusterman)



Sinopsis: La Segunda Guerra Civil de Estados Unidos, también conocida como "Guerra Interna", fue un conflicto prolongado y sangriento que concluyó con una resolución escalofriante: la vida se considerará inviolable desde el momento de la concepción hasta que el niño cumpla los trece años, entre los trece y los dieciocho los padres tendrán derecho a desconectar a su hijo. Los órganos del adolescente se trasplantarán a distintos receptores, de modo que, desde un punto de vista técnico, no muera. Al proceso por el cual se acaba con un niño al mismo tiempo que se le conserva con vida se le llama desconexión. Actualmente, la desconexión es una práctica frecuente y socialmente aceptada.
Tres personajes, un mismo destino. Connor, Risa y Lev huyen para salvar la vida.
Connor es un chico difícil al que sus padres no logran controlar; Risa, una niña sin padres de la que el estado se ha hecho cargo, pero que carece del talento necesario para sobrevivir a los recortes; y Lev es un diezmo, un niño que fue concebido y criado para ser desconectado como ofrenda a Dios. Sin embargo, tal vez se les presente una posibilidad de escapar… y de sobrevivir.


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(Atención: Spoilers Alert!!!)



Este libro me ha gustado. Admito que la ciencia ficción es uno de mis géneros favoritos, pero esta historia es verdaderamente magnífica. Escrita de manera muy sencilla a nivel de narración, esconde muchas cuestiones que nos invitan a reflexionar.

Nos encontramos con un Estados Unidos futurista, que ha pasado por una guerra civil motivada por dos opiniones diferentes: las de los defensores pro-vida y las de los defensores pro-libre elección. A raíz de esto surge una ley que permite a los padres desconectar a los hijos que se encuentren en el tramo de edad comprendido entre los 13 y los 17 años. Hablando en plata: que los padres se pueden deshacer de los hijos que no quieran, como un aborto diferido, ya que la ley dice que los niños son intocables hasta los 13 años, pero a partir de esa edad los padres o responsables de las criaturas deciden. Así que los desconectan y se quedan tan panchos.

Dos chicos y una chica son los protagonistas. Risa, la chica, proviene de un orfanato. Connor ha sido enviado a desconectar por sus padres. Y Lev nació y creció para ser el diezmo que sus padres ofrecerán a la Iglesia en versión desconectable. Por diversas circunstancias los tres se conocen y emprenden la huida para evitar la desconexión.

La historia es emocionante. Sobrevivir es el único fin de estos chicos y conseguir llegar vivos a los dieciocho años para poder escapar a la desconexión. Es tan dinámico que no aburre y mantiene al lector con la nariz pegada al libro, ¡porque queremos que se salven! Es tan injusto el destino que les espera, que crea angustia y desazón. Esa injusticia invade al lector, que no puede dejar de preguntarse cómo una cuestión como el aborto pueda haber llevado a una guerra y resultado en la promulgación de unas leyes tan terribles.

El profundo valor psicológico que yo le encuentro al libro proviene de todos los matices que engloban esas leyes que conforman la sociedad que nos encontramos aquí. Un mundo en el que los hijos son considerados prescindibles por sus propios padres y en donde se retrocede a tiempos pasados poniendo en práctica, e incluso siendo motivo de orgullo, el sacrificio humano. Es esta una población que ha perdido toda su humanidad al decidir despedazar a sus niños, pero le colocan a este acto una etiqueta que permita a todos conciliar el sueño.

Como os podréis imaginar, esta situación, esta forma de vida de la sociedad tiene tantas variables psicológicas que realmente he encontrado el libro muy interesante. Es una historia que se lee rápida, no es demasiado extensa y no posee una prosa elaborada. En mi opinión es un libro muy enfocado a adolescentes, pero que al ser leído por un adulto hace reconsiderar muchos aspectos. Yo, personalmente, lo recomiendo a personas de todas las edades aunque creo que pueda afectar más a nivel emocional a un adulto. Para un adolescente es una gran aventura: escapar de unos adultos que les quieren hacer la vida imposible (¿quién no ha pensado ésto a esa edad?). Para un adulto supone recapacitar sobre nuestra sociedad actual.

El autor camufla un relato de ética, principios y moralidad bajo el eterno sueño adolescente (o sea: que tus padres te dejen en paz un rato). Toca temas controvertidos de manera secundaria a la historia. La pena de muerte por ejemplo porque, ¿qué es si no que personas decidan que otras han de morir? La ilegalidad del aborto, obligando a jóvenes a tener que dejar sus bebés en la puerta de casas ajenas. La forma de conseguir órganos y partes del cuerpo para enfermos que los necesitan, ¿mercado negro de órganos legalizado?.

Considero que los mejores momentos del libro son: la conversación de cuatro adolescentes sobre la existencia o no del alma mientras viajan hacinados en una caja y la descriptiva desconexión de un chico. Éste último, espeluznante.