lunes, 9 de julio de 2018

La dama del paso (Marisa Sicilia)


Sinopsis: Los rumores de guerra se ciernen sobre el apartado valle de Svatge. Los hombres deben acudir al combate y Arianne tiene que contraer matrimonio. Su padre ha acordado su boda, pero ella se niega a obedecer, aunque eso le cueste el desprecio de su padre y la ira de sus hermanos.
El desafío le saldrá muy caro. Se verá recluida sin más opción que ceder o desfallecer en su cautiverio. Sin embargo, el destino dará un vuelco y un nuevo pretendiente exigirá su mano y no admitirá excusas. Los enfrentamientos se sucederán entre ambos en un duelo entre atracción y rechazo, pasión y dolor, orgullo y amor. Mientras el reino se tambalea acosado por las intrigas, en Svatge se librará otra dura batalla por conquistar el corazón de Arianne.
Narrada con el aire evocador de las leyendas tradicionales aunque desde una perspectiva más actual, cuenta la historia de una joven que no se resigna a que otros decidan por ella.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

(Atención: Spoilers Alert!!!!)



Es el primer libro que leo de esta autora y me ha parecido un dramón épico precioso. He disfrutado su lectura, pero sin duda no era lo que me esperaba. Seguid leyendo para saber por dónde van los derroteros de esta historia.

Arianne es una chica que vive en una época difícil. Su padre quiere casarla, ella se niega y a partir de entonces su padre y el resto de su familia decidirá ignorarla (pobre muchacha). Pero una guerra comienza y se queda prácticamente sola en el castillo, tendrá que hacerse cargo del mismo así como de todos los que dependen de ella. Pero todo cambiará cuando el nuevo dueño y señor del castillo, Derrek, se presente ante ella exigiendo lo que ha ganado en la batalla, y aunque entre ellos dos surja el amor todo será muy complicado debido a la naturaleza de ella y los acontecimientos que los rodean.

Esta novela medieval me ha sorprendido bastante porque esperaba algo distinto. Pensé que sería una historia más centrada en el lado romántico, pero me he encontrado con un relato muy realista y duro, justo como era la vida en esa época y eso es algo que me ha gustado bastante. No es este libro la típica novela romántica de princesas y gallardos caballeros, aunque por supuesto que los tiene y son personajes excepcionales. Pero también hay una parte histórica, y aunque el reino aquí creado por la autora no exista en realidad (yo en mi imaginación lo he ubicado en Noruega, porque soy así de guay) la ambientación de la época es realmente acertada.

La protagonista principal, Arianne, es fuerte y decidida. Adelantada a su época porque no se deja dirigir por nadie, quiere ser la que decida sobre su propia existencia, algo que en la edad media no tenía cabida. Su romance con Derrek supone para ella un conflicto emocional, igual que lo ha supuesto para mí como lectora. Amar a alguien que ha destruido a tu familia es muy difícil, ¡pero pobre de aquel que intente explicarle eso a su corazón! La relación entre ellos está cargada de una atracción indiscutible que se mezcla con el carácter fuerte que ambos poseen, lo que da lugar a situaciones divertidas pero también a momentos tiernos.

En este libro encontraréis luchas encarnizadas por el poder (típico de la época), nobles venidos a menos, doncellas poco inocentes y un castillo situado en un enclave fascinante por el que todos querrán pelear. La protagonista madura conforme se va enfrentando a nuevos conflictos (aunque en mi opinión la cabezonería no la abandona en ningún momento) y el flamante caballero dueño del castillo se revelará como un hombre leal y de principios, preocupado por sus súbditos (como debe ser).

Os recomiendo la lectura de este libro, el cual en algunos momentos se me hizo un poco pesado, pero también he de reconocer que en esta historia ocurren todas las aventuras del mundo. Cuando iba por la mitad del libro habían pasado tantas cosas que no entendía cómo era posible que me quedaran tantas páginas por leer. Pero la autora encontró más para darle al lector.

Sin duda leeré de nuevo a esta autora en el futuro.

Tengo calor. Me derrito. Acabo de freír un huevo en el poyete de la ventana, ahí sin aceite ni nada, lo he echado y con ese rico calorcito proveniente del sol se ha hecho en un minuto. ¡Quiero mudarme a Svatge! (Fin de mis lamentos por hoy).

No hay comentarios:

Publicar un comentario