lunes, 17 de septiembre de 2018

Harry Wolf (Laura Sanz)


Sinopsis: Alemania, años ochenta. Después de que una horrible tragedia envolviese su vida en sombras, el hasta entonces reputado arquitecto, Harry Wolf, decidió romper cualquier contacto con el mundo exterior, aislándose por completo entre los muros de su propiedad. Los años han transcurrido inexorablemente y él no ha sido capaz de superar lo que ocurrió. Solo y entumecido por el dolor y la culpa, ha perdido cualquier esperanza y se limita a sobrevivir, anhelando, de algún modo, que todo termine.
Pero desde hace semanas, todas las noches, una chica con un abrigo rojo atraviesa su jardín en medio de la oscuridad, amenazando con sacarle de su autoimpuesto retiro...
¿Quién es ella? ¿Adónde va? ¿Es real o solo un producto de su enfermiza imaginación?

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(Atención: Spoilers Alert!!!)



Este es el segundo libro que leo de esta autora, y aunque el primero lo disfruté y me gustó mucho, este me ha dejado que ni fú ni fá, ni lo de en medio.

Harry vive en clausura autoimpuesta en su casa después de que la tragedia golpeara su vida dos veces, dejándolo más solo que la una. Es un hombre traumatizado, que vive en su mundo hasta que Sara se cruza en su camino de manera sutil: colándose en su jardín a modo de atajo para llegar antes a casa de su abuelita. Y aquí se queda mi resumen. Pasemos a lo que me ha parecido este libro.

Sin duda es una bonita historia de amor entre dos personas, los sentimientos entre ambos son intensos y de alguna manera es enternecedor vivir el cambio que se produce en Harry gracias a Sara. La perseverancia de ella por luchar por su amor es conmovedora porque es una relación muy complicada y no tira la toalla pero...

La historia no me ha convencido. El libro está bien escrito, Laura es una estupenda escritora pero este relato no ha conseguido engancharme. Al principio pensé que se trataba de una versión del cuento clásico de Caperucita Roja (segunda versión contemporánea de este cuento que leo) pero quitando el abrigo rojo, ahí quedó poco del cuento. ¡Y encima la protagonista deja de ponerse el abrigo! ¿Dónde se ha visto que Caperucita saliera sin el sayo rojo por favor? Continué leyendo y entonces mi visión cambio y me dije a mí misma que con el estado asilvestrado de Harry en realidad el libro era una versión de La Bella y la Bestia. Pero conforme seguí avanzando en la lectura llegué a la conclusión de que tampoco era ese el cuento en el que se había inspirado la autora. Así que me he quedado con una novela romántica, con un protagonista masculino atormentado y una protagonista femenina dispuesta a hacer todo lo posible (y lo imposible, uy... empiezo a sonar como el Sr. Rajoy) para salvarlo y sacarlo del pozo en el que se encuentra.

Y esa trama no ha parecido original ni es lo que yo esperaba.

Para empezar está el tema de la ambientación: los fantásticos años ochenta. Lo cual en sí no está mal, a mí me encanta esa época (me cogió muy pequeñita, antes de que empecéis a especular sobre mi edad), pero me ha parecido que la autora intenta mantener tan presente que la trama se desarrolla en esa década que lo fuerza mediante la mención de canciones y películas a lo largo del libro, que no creo que sean relevantes para la historia.

Este mismo hecho, (los ochenta), supone que es importante saber en qué parte de Alemania transcurre esta novela. Quizá la mayoría de lectores no habrán considerado este detalle importante, pero yo fui a internet a buscarlo  porque quería saber a qué lado del muro estaba la ciudad de Duisburgo. La vida era muy diferente si vivías en el este.

La situación de Harry me ha resultado engorrosa y a ratos poco creíble. ¿Cómo es que esa familia no echó la puerta abajo para hablar con él o verlo?. ¿Por qué no hablaba al principio? Las cuerdas vocales no se oxidan, ¿o sí? He estado medio libro preocupada porque no sabía de dónde sacaba la comida. Esas pequeñas cosas han supuesto que la novela me resultara un tanto inverosímil. Entiendo que padece un trastorno mental grave y que eso lleva a una persona a comportarse de manera incongruente, pero precisamente por eso se me ha hecho difícil asimilar que una relación entre ellos prosperase.

Creo que la autora podría haber sacado mucho más de esta historia, la idea es fantástica pero la narración no sigue un camino plausible.

Al final, la barba kilométrica del protagonista que tan nerviosa me tenía, ha sido lo de menos. ¿Y esa abuela? ¿Qué fue de ella?

miércoles, 12 de septiembre de 2018

A mitad del camino (C.M.A.)


Sinopsis: Verónica disfruta de una buena vida, a sus 37 años es considerada una de las mejores abogadas corporativas de la ciudad, comparte las noches con un hombre que se roba los suspiros de la mayoría de las mujeres, y ha viajado tanto alrededor del mundo, que su memoria ya no posee espacio para más recuerdos. Tiene todo lo que quiere, lo que necesita, lo que cree desear. Una imprevista gripe la llevará de patitas a la cama, poniendo en evidencia la inevitable sensación de soledad oculta en ella: Verónica tiene todo, y a la vez, nada.
Gabriel tiene más canas que cualquier otro hombre de su edad, para su suerte, las mismas combinan a la perfección con la amable sonrisa que siempre lo caracteriza. Es un hombre de múltiples oficios, contratista independiente, y todo lo que ama y necesita le cabe entre los brazos. Un trabajo de reparación general en un prestigioso edificio, un suceso desafortunado, y una gripe ajena, trazaran las líneas de un nuevo mapa en su vida.
Verónica y Gabriel no se buscaban, no se añoraban, ni siquiera se deseaban, aun así se encontraron, ahí… a mitad del camino.

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(Atención: Spoilers Con Mucho Amor Alert!!!)


Hoy traigo una reseña de la última novela romántica que he leído y me ha gustado mucho. Ha sido una recomendación de una escritora y sin duda, un acierto, es un libro que merece mucho la pena ser leído.

Los protagonistas son Verónica y Gabriel, que no podrían ser más opuestos ni aunque lo intentaran. Ella es una abogada que no duda en pasar por encima de cualquiera que se interponga en su camino al éxito. Es insensible, despiadada e interesada, y está más sola que la una. Gabriel tiene una realidad muy distinta, con tres hijas pequeñas a su cargo y dedicado a la construcción, no dispone de tiempo libre puesto que su vida transcurre entre el trabajo y los asuntos cotidianos de las niñas. Pero una gripe y una obra harán que se conozcan, y como en toda buena novela romántica que se precie, sus vidas quedarán conectadas a partir de entonces.

Empecé este libro por recomendación y ha sido un viaje muy intenso, lleno de emociones desde el principio al final. La protagonista femenina se me hizo insoportable al principio, es una mujer demasiado fría y calculadora, que sólo persigue alcanzar la cima en la empresa donde trabaja. No podía identificarme con ella o sentir algún tipo de empatía, lo cual me encantó porque significa que la escritora consiguió su cometido con este personaje. Gabriel, por otro lado, es un padrazo que lo ha pasado bastante mal pero que está entregado a su familia. Es un sueño de hombre, de buenos sentimientos que intenta llegar a todo, hasta a lo que no puede. La autora desarrolla unos protagonistas muy reales, cada uno a su manera están magníficamente retratados y sus personalidades definidas a la perfección.

Es una novela perfectamente narrada, que tiene un comienzo un poco lento pero que se ve compensado de sobra conforme se avanza en la lectura. Llega un momento en el que se comprende el porqué de comenzar el libro así, es necesario para entender los cambios que tanto Verónica como Gabriel sufren desde que se conocen. No es una lectura frenética donde se dan situaciones una tras otra sin descanso, es una historia de (mucho) amor en donde dos personas totalmente diferentes en todos los aspectos imaginables acaban comprendiéndose y necesitándose. Pero aunque el desarrollo sea, quizá, lento, el libro no se hace pesado ni aburrido en ningún momento.

Me ha maravillado la forma en que la autora habla del amor y la profundidad del mismo. Cómo se adentra en esa vorágine de sentimientos que atrapa a los personajes principales y es capaz de transmitir al lector los sentimientos, miedos y pensamientos de estos. La evolución de los protagonistas es palpable a lo largo de la narración, es conmovedor y la escritora lo muestra de manera excelente. Los cambios nunca han sido fáciles para el ser humano (que todos los sabemos).

Es una bonita historia de amor, con sus complicaciones y malentendidos, con unos personajes secundarios que en ocasiones llegan incluso a ser más importante que los principales. Porque tener tres hijas puede influir en una relación... para bien o para mal. Hay amor del bueno, situaciones divertidas, momentos tiernos, circunstancias tristes y un perro que si no da un lametón al día como mínimo, no es feliz el animal.

Para terminar me gustaría decir que Emilia y lo que ella representa ha sido para mí lo mejor del libro. Lo que supone para Verónica aprender a vivir el día a día con ella, y lo maravillosa que es esa niña me han llegado al alma. Agradezco a la autora que haya incluido un personaje como Emilia en esta historia, le otorga realismo a la vida de estas personas y sirve para llamar la atención sobre esta condición.

Ea, ahora que ya me he limpiado unas lagrimillas que se me habían caído mientras escribía esto último sólo me queda decir: leed el libro que es precioso.