viernes, 18 de enero de 2019

ECHO EL CERROJO (by Jane Truman)


~~~~~~~~~~ THE END ~~~~~~~~~~



Se acabó, hasta aquí llega Jane Truman. He decidido dejarlo, no voy a continuar con el blog y abandono las redes sociales. Me he cansado y, de todas formas, no era esto lo que pretendía tener o hacer cuando empecé con el blog.

La creación de mi blog se debe al consejo de una buena amiga, conocedora de mi pasión por la lectura y la cantidad de libros que leo, que pensó que sería algo que me gustaría hacer. Me pareció buena idea, y me entusiasmé con la perspectiva de poder debatir sobre libros y comentar lecturas o noticias sobre literatura con otros apasionados lectores. Nada más lejos de la realidad. Porque la verdad es que nadie (o casi nadie) lee blogs de reseñas hoy en día. No os dejéis engañar por esos blogs que tienen miles de seguidores: nadie lee lo que sus dueños publican en ello. Echad un vistazo a los comentarios que la gente deja en las entradas y os daréis cuenta de que tengo razón.

Nunca pretendí hacerme famosa, ni ganar dinero o convertirme en influencer de algún tipo con mi blog. Mi idea era compartir mis opiniones sobre libros y poco más. Mi insistencia en repetir hasta la saciedad que los libros que leo los pago yo o los retiro en préstamo de la biblioteca era simplemente para que quedara claro que no perseguía ningún otro fin con mi blog. Y que tampoco tenía ningún compromiso con nadie. Siempre he sido sincera en todo lo que he dicho, hecho y escrito. 

La realidad con la que me he topado es que hay pocos lectores reales en las redes sociales. La mayoría no se mueve por internet para comentar o hablar de libros. Sí que he conocido a algunas personas a las que les gusta leer y hemos podido hablar sobre libros y recomendaciones, pero la verdad es que han sido pocas. La mayoría de las personas que se mueven por las redes relacionadas con la literatura son autores autopublicados, y de muchos de estos he quedado bastante harta.

Al principio de empezar en Facebook, cuando vi que me llegaban peticiones de amistad de autoras (uso el género femenino porque el 95% son mujeres), pensé que por qué no aceptarlas. Pero hubo un momento en que todos mis contactos en esta red eran autores autopublicados, y de estos nadie leía libros que pudiera comentar conmigo. O si leían, no se detenían a dar su opinión en las redes. En este sentido me he encontrado con dos tipos de autores: aquellos que no leen, excepto libros de sus colegas autopublicados y por supuesto, esos libros son siempre fantásticos; y los que leen (también de otros autopublicados), pero no se atreven a dejar su opinión por temor a represalias. Porque las hay. Además de mucha envidia, mentiras, desprecio y maldad. Ya escribí en su momento una entrada en el blog sobre este tema, así que no voy a repetirme de nuevo aquí. La conclusión a la que he llegado es que no me sirve de nada tener una lista enorme de amigos que son autores autopublicados. Primero, no leen libros de editorial y segundo sólo se leen entre ellos mismos, pero es que ni siquiera estos últimos comentan. Si lo hacen no son opiniones sinceras. Y yo lo que quiero es hablar de libros (versión Francisco Umbral, pero sobre las obras de otros).

¿Qué he conseguido con el blog? Conocer a gente estupenda, y descubrir a varios autores a los que seguiré leyendo desde el anonimato de mi casa, porque son buenos y me han gustado sus libros. He vivido momentos muy divertidos y quiero pensar que he hecho algunos amigos en el camino. 

Pero no todo ha sido positivo. Me han acusado de querer hundir a autores, me han insultado, me han denunciado publicaciones en las redes sociales, me han acusado de escribir reseñas con mala intención, me han llegado incluso a decir que me contenga un poco a la hora de opinar. ¿Por qué tendría yo que aguantar este tipo de cosas cuando lo único que estoy haciendo es dar una opinión sobre un libro? No tengo por qué hacerlo, es así de simple. Los autores autopublicados, en su inmensa mayoría, piensan que son auténticos portentos de la literatura, y no son capaces de aceptar una opinión que exprese lo contrario. Una opinión donde alguien diga que no le ha gustado su libro. La humildad, como la paciencia, es una gran virtud.

Quiero dejar claro que mi decisión no ha sido provocada por una persona en concreto, ni ninguna polémica o comentarios específicos. Ninguna de esas autoras que me han criticado o atacado tiene la suficiente influencia sobre mí como para empujarme a dejar de hacer algo que me gusta. Es simplemente que NO quiero seguir haciendo esto. Es agotador lidiar con tanto ego. Muchas de estas autoras se alegrarán de mi marcha y sinceramente, me importa un pimiento (estoy siendo educada). 

Tener este blog ya no me divierte, ni siquiera me entretiene. Paso tanto tiempo en las redes sociales relacionadas con el blog que no leo ni la mitad de lo que lo hacía antes. El ego de los autores me ha cansado y aburrido hasta el infinito y más allá, pero lo que realmente me hace dejarlo es lo descorazonador que es comprobar que a nadie le interesa en realidad debatir, comentar o recomendar libros.

He cerrado todas mis redes sociales, de momento sólo me quedo con Facebook, el cual quiero usar para compartir esta última entrada, pero en unos días lo cerraré también. Dejaré el blog abierto, por si a alguien le apetece leer alguna de las reseñas que he publicado. El resto desaparecerá.

Seguid leyendo. Aquellos que verdaderamente disfrutáis de un buen libro, no dejéis de leer. Y opinad SIEMPRE sobre ello, libremente.

Hasta siempre.

lunes, 7 de enero de 2019

Un extraño en casa (Shari Lapena)


Sinopsis: Te encuentras en casa preparando la cena mientras esperas a que tu marido vuelva del trabajo.
Estás deseando verle.
Eso es lo último que recuerdas.
Despiertas en el hospital sin saber cómo has llegado hasta allí. Te cuentan que has sufrido un accidente. Perdiste el control de tu coche mientras conducías a toda velocidad por uno de los peores barrios de la ciudad.
La policía sospecha que ocultas algún secreto oscuro, pero tu marido se niega a creerlo. Tu mejor amiga no está tan segura. Y ni siquiera tú sabes qué creer...
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(Atención: Spoilers Inquietantes Alert!)




Vamos con la primera reseña del año.Tenía muchas ganas de leer algo de esta escritora. Este es su segundo libro, como me ha encantado buscaré el primero y lo leeré. Os cuento un poco de qué va el tema aquí.

Karen y Tom son el matrimonio perfecto. Viven en una bonita casa en un bonito suburbio y llevan una bonita vida. Todo estupendo hasta que Karen aparece en un hospital después de haber tenido un terrible accidente de coche. Iba conduciendo temerariamente por el peor barrio de la ciudad, y nadie tiene ni idea de qué hacía allí. El traumatismo causado en el accidente provoca amnesia a Karen, lo cual complicará mucho el poder averiguar algo, y además desencadenará una serie de sucesos que revelarán secretos que todos esconden. Además, aparecerá el cadáver de un hombre que complicará más todavía sus vidas.

Este libro me ha parecido un thriller magnífico. Los personajes son estupendos y están muy bien retratados: son la pareja perfecta de un barrio residencial de una ciudad cualquiera en Estados Unidos. Están muy enamorados, tienen una casa preciosa y buenos trabajos. La vecina es una amiga maravillosa con la que Karen siempre puede contar y todo les va de fábula. Pero por supuesto no todo es perfecto, aunque ninguno lo sabe. Bueno, cada personaje conoce sus propios secretos, pero no los de los demás. La autora ha sabido reflejar de manera excelente la vida de la clase media de ese país.

El libro está escrito en primera persona, me llamó la atención al principio porque no es habitual entre los escritores, pero está tan bien narrado que es algo que dejas de notar cuando llevas un par de capítulos o tres.

Me ha fascinado como un libro escrito de manera tan sencilla ha podido engancharme tanto. La autora va desvelando secretos de los personajes poco a poco, de manera lenta pero acertada, haciéndolo coincidir con algún momento importante de la historia. Consigue mantenerte pegado a sus páginas soltando migajas de información de forma precisa para que el lector no se aburra, pero sin revelar más de la necesario. Esto hace que quieras más, y sigas leyendo y pasando capítulos. Es de esos libros que quitan el sueño porque no puedes soltarlo.

Esta novela es un thriller en toda regla con su cadáver, sus policías y varios giros que hacen imposible tener claro quién ha hecho qué. Cambié varias veces de opinión mientras leía y aunque a mitad del libro tenía claro quién era el asesino, a varios capítulos del final la autora bombardea con nueva información que hace dudar al más pintado. Lo que sin duda no me esperaba era lo que revela en el último capítulo. Es sorprendente, inesperado e impactante. Todavía estoy intentando asimilarlo.

Recomiendo este libro porque es un thriller inquietante, con una prosa fácil de seguir que se lee rápido y es adictivo. Los capítulos son cortos, la autora va directa al grano sin entretenerse en situaciones que no aportan nada a la historia, ni intenta introducir relleno de ningún tipo. Yo lo he agradecido, además pienso que la historia no lo necesita.

Un libro ameno, estupendo para acurrucarse bajo una manta y cavilar sobre el posible asesino. Mucho suspense y una historia que te hace pensar y dar vueltas, una y otra vez, a todo lo que ya has leído del libro.

Como información, he empezado a mirar con desconfianza a algunos de mis vecinos.